carnes blanca en catering en Barcelona

Incluir más carnes blancas, reducir las carnes rojas

Las carnes blancas que servimos a nuestros menús de catering, son excelentes aliadas de una alimentación saludable.

Se considera carne blanca toda aquella que no proviene de mamíferos. Es fácil de reconocerla porque tiene un color menos rojizo; los ejemplos más comunes de carnes blancas son las aves (pollo, pavo, pato). En esta definición hay algunas excepciones: Por ejemplo la carne de conejo se considera como blanca pese a provenir de un mamífero; y la carne de avestruz se considera como roja a pesar de ser un ave.

Beneficios de las carnes blancas

Además de la diferencia obvia de color, la carne blanca también se diferencia de la carne roja por su aporte nutricional. La carne blanca tiene un bajo contenido de grasa, menos de un 10%. Al mismo tiempo, son una excelencia • lento fuente de proteínas, vitamina B, hierro, zinc y fósforo.

Es precisamente su bajo contenido de grasas y su alto contenido en proteínas de alto valor biológico (contienen todos los aminoácidos esenciales), lo que convierte a las carnes blancas en excelentes aliadas de una alimentación saludable. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda consumir entre 3 y 4 raciones de carnes blancas a la semana. De hecho, sólo se recomienda consumir carne roja de manera ocasional unas 3 veces por mes. Nuestra empresa de catering incluye carnes blancas en los menús de sus clientes: comedores escolares, empresas y residencias geriátricas.

Sin embargo, recuerda que las proteínas de origen vegetal son de gran calidad nutricional y mucho más sostenibles para el medio ambiente. Pero si escoges incluir carne en tu alimentación, ¡mejor que sea blanca!

Receta fácil: Pollo con piña

Receta pollo con piña para comedores escolares

Ingredientes:

1 pechuga de pollo
200ml leche
½ cebolla
30g piña en su jugo
½ c / p harina de trigo
sal
Aceite de oliva virgen extra

preparación:

Marcamos la pechuga de pollo a la plancha y reservamos. Cortamos la cebolla en juliana, y la sofreímos en una sartén con un poco de aceite. Una vez la tenemos transparente, añadimos la leche, la piña y un polvo de harina de trigo, y llevamos a ebullición. Una vez llega a ebullición, añadimos la pechuga de pollo que teníamos reservado y dejamos cocer durante 10-15 minutos. Servimos y buen provecho!